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La voluntad, el vapor que impulsa a Caterine

El entrenador cubano Ubaldo Duany comparte un pensamiento con su pupila, la atleta colombiana Caterine Ibargüen: “las derrotas no las vemos como un fracaso; al contrario, nos permiten saber de qué estamos hechos”.

En 2017, 20 días después de ceder su trono mundial en salto triple en el campeonato realizado en Londres, en el que fue plata, a la deportista antioqueña se le esfumó también la posibilidad de conquistar su quinto título consecutivo en la Liga de Diamante, al terminar tercera en la final de la cita en Zúrich, donde se impuso la kazaja Olga Rypakova.

Hoy, 11.30 a.m., en esta misma ciudad suiza y certamen, Caterine regresa con la ilusión de empezar a recuperar lo perdido. De hecho, hasta doble trofeo de diamante, también tiene la oportunidad de lograr, en caso de vencer, mañana, en la reunión de Bruselas, pero en la modalidad de salto largo.

“Es una mujer muy disciplinada, sacrifica muchas cosas, porque en su mente está ser la mejor, así se hace más fácil trabajar y superar las adversidades que se presentan en el camino”, cuenta Duany.

La desgastante temporada pasada le trajo consecuencias a la saltadora, como una lesión en el tendón de Aquiles, la cual no solo la sacó de competencias nueve meses sino que prendió las alarmas sobre su futuro.

“Tener esos percances en el deporte de alto rendimiento es muy normal. Pero Caterine, a su edad -34 años-, demuestra que tiene larga vida en el atletismo. Es fuerte, poderosa, soñadora; en los momentos más complicados saca el tigre que lleva por dentro”, agrega la entrenadora Regla Sandrino, quien la dirigió cuando Ibargüen vivía en Medellín.

Con los resultados que ha conseguido esta campaña, la deportista hizo olvidar los fantasmas de sus molestias físicas.

No oculta que, en ocasiones, aparecen, pero ya no son tan agudas para privarla de más logros.

“En mi mente siempre tengo presente superarme como persona, a las rivales, las marcas…, es más, sigo aquí por el deseo de continuar haciendo grandes cosas, por amor, si no tuviera esto ya me hubiera retirado”, manifiesta la deportista, quien le hace honor a la frase célebre de Albert Einstein: “hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica… la voluntad”.

Con esta capacidad, Caterine, compite hoy y mañana en la Liga de Diamante con la ilusión de sacarle más brillo a un nombre.

Caterine Ibargüen lideró, con 32 puntos, la clasificación en salto triple para la final de la Liga de Diamante en Suiza.

En reunión de Zúrich, que tiene lugar en el estadio de Letzigrund, competirán las mejores ocho triplistas de la temporada. La que imponga mejor marca será la reina .

Fuente: http://www.elcolombiano.com