Guajira

Venezolanos en La Guajira reflejan el peor lado de la pandemia

Por: Ángel Sánchez Pitre.

Las calles de la capital guajira se ven cada vez más ocupadas por personas que duermen en los espacios públicos, ante la ausencia de una cama y un techo, gran parte de ellos migrantes venezolanos que huyeron de la crisis del país vecino y hoy se enfrentan a las restricciones del aislamiento que ha dejado sin trabajo a miles de personas.

Los venezolanos continúan durmiendo en cualquier parte“Es arrecho (difícil), uno se viene de allá (Venezuela) buscando como salir adelante y ahora pasa esto aquí, bueno en todos lados” manifestó Orlando Cabrera, nativo de Maracaibo, quien vendía fritos antes de la cuarentena, pero en el mes de mayo fue desalojado del apartamento donde habitaba por incapacidad de pago, desde entonces ha estado deambulando entre las casas de amistades y la calle, siendo este último el más frecuente, ya que según cuenta sus principales amigos se movieron a otras localidades buscando también resistir a la crisis.

El parque Simón Bolívar, las inmediaciones de la playa, la plaza Almirante Padilla, el monumento de Francisco el Hombre, son algunos de los lugares en los que convergen las personas en condición de calle.

Según Migración Colombia, para diciembre de 2018 el país había recibido desde el 2010 a más de un millón de migrantes (769.726 sólo en 2018), siendo el departamento de La Guajira el tercero con mayor número de desplazados de la dictadura de Nicolás Maduro, con 138.370 personas, debajo de Bogotá y Norte de Santander.

Para principios de 2020 la cifra alcanzó su pico histórico de 1.771.237 venezolanos, pasando a ser el departamento de La Guajira el cuarto con recepción de migrantes (165.475), por debajo de Bogotá, Norte de Santander y el departamento del Atlántico que subió al tercer puesto. Según los reportes arrojados en el portal migracioncolombia.gov.co el departamento de La Guajira representa el 10 % de la totalidad de ciudadanos del vecino país. 

Daniel González
Daniel González.

“La migración tiene un antes, durante y un después (…) hace unos años el caso de Venezuela era visto como un asunto meramente político, hasta el mismo gobierno de Colombia que ha hecho grandes esfuerzos en el tema estoy seguro que nunca se imaginó que íbamos a llegar a este punto, tenemos que entender que nadie planifica la migración como un proyecto país” aseguró el abogado Daniel González, activista de Derechos Humanos para refugiados.

González, quien llegó a ser concejal en Venezuela, hoy reside en Bogotá y desde su llegada se ha dedicado a establecer una línea de contacto por distintos medios con activistas ubicados en las regiones, observa con especial atención la situación de la zona fronteriza -Norte de Santander y La Guajira- por las notables condiciones infrahumanas en que viven los migrantes.

Indicó que el tema de la pandemia agravó la ya compleja crisis migratoria, entendiendo que Colombia es un país en vía de desarrollo y no tiene la capacidad técnica para atender en materia de salud, educación y vivienda a cerca de dos millones de personas que no estaban incluidas en el presupuesto y las ayudas internacionales son insuficientes.

“No existe a ciencia cierta una precisión de lo que vaya a pasar en el futuro cercano, se manejan escenarios pero en ninguno de ellos hay un final feliz” manifestó González.

A toda la realidad del éxodo se le suma el reciente anuncio del régimen de Maduro, de no permitir la entrada a venezolanos que deseen retornar a su país, convirtiendo la posibilidad de regreso en una diáspora de corrupción y riesgo mortal.

Los venezolanos continúan durmiendo en cualquier parte“Yo estaba vendiendo caramelos para regresar, pero me dijeron que hasta Maicao eran cien mil pesos y de Paraguachón a Maracaibo cien dólares (340.000 pesos), pero eso no es todo, además hay que bajarse de la mula con los Guardias (extorción de militares venezolanos) porque si no te meten a un refugio por dos semanas sin agua ni comida”, indicó Claudio Hurtado, quien también quedó deambulando en las calles de Riohacha por la imposibilidad de pagar la cuota diaria que le pedían en la habitación en la que se alojaba.

En el más reciente informe publicado por Migración Colombia (30 de junio del 2020), desde el mes de marzo hasta abril, 80.000 personas retornaron a Venezuela, para el momento del reporte alrededor de 30.000 ciudadanos estaban a la espera de lograr saltar las restricciones impuestas por las autoridades venezolanas.

“El tema real es que la gente no tiene para pagar arriendo, servicios, comida, las personas están a la deriva, ni antes ni después de la pandemia hay una política coherente por parte del gobierno interino de Juan Güaidó ni del presidente Iván Duque, porque como te dije antes nadie planifica la migración” expresó el Daniel González, quien también ha desarrollado proyectos de asesoría legal para personas que buscan salir de la situación de ilegalidad migratoria.

El abogado no quiso despedirse sin antes manifestar su expectativa ante los avances de una posible vacuna contra el covid-19 y su convicción en fortaleza de los venezolanos en Colombia, quien según indicó están llenos de esperanzas en construir un mejor futuro.

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